DANIEL

Dani y Nuria en una de las manifestaciones contra la guerra en barna.

¿Dónde van los recuerdos cuando terminan su eterno deambular por las rocas inertes? Donde sienten el silencio de las piedras durmientes, sus hojas susurrantes cantan a los vientos que no cesan.
Donde el graznido del cuervo, el frío de las brumas centelleantes, el cielo estrellado.
¿Qué me dice una estrella titilante con su eterna llamada, quién la escucha o la comprende?
¿Dónde van las hojas muertas, más allá del suelo del bosque?
Quién camina por los cielos sempiternos más allá de los vastos espacios donde moran las nubes. A dónde va el camino que serpentea entre la maraña de arbustos, sombrío en pleno día, túnel entre los árboles, pasadizo a otos mundos vírgenes donde nadie ha mancillado las aguas cristalinas.

Daniel Interrail con Arturo. 26 – 8 -2000

Sonaron las campanas de los espacios intemporales y capeamos tormentas, esquivamos rayos, secando la lluvia que nos caía en los pies.
Realidad y ficción se funden en un montón de sueños inconclusos más allá de las brumas matinales en los suelos de lugares lejanos. Volvemos. Al río donde las aguas fluyen tranquilas, aunque decididas en su camino hacia el mar. Hemos dejado los rápidos. Quedaron atrás como otras muchas cosas. Pero no temo. Pues los rápidos siguen ahí dispuestos a arrastrarme hacia lo desconocido. Hacia un mar de estrellas.
Daniel 28 – 8 -2000

Todo lo que sube baja y todo lo que va, vuelve. ¿Quién soy yo para desafiar las leyes del cosmos? Me he ido, pero he vuelto, lleno de energía, de vida como nunca lo he estado. Supongo que realmente esto es crecer. Siento cada célula en perfecta sincronización con mi mente, con mi tiempo. Hoy, después de un mes viajando, me he separado por un breve espacio de tiempo de mi amigo, mi compañero de viajes, pero siento que he perdido algo y que he ganado muchas cosas. El sentimiento de pérdida se irá cuando vuelva a estar con mi colega, pero las experiencias vividas permanecerán como grabadas en piedra en mi mente. Recuerdos preciosos de cosas que han sido. Sonrisas de gentes que quizás no veas mas. Valen más que todo el oro de los continentes y los 7 mares. Son como estrellas que miras dentro de ti cuando cierras los ojos y te regodeas en la noche de tus pensamientos.

28 · 8 · 2000
Viaje de vuelta a Vilanova


Una piedra de la playa de la atlántida de Sitges dibujada por Daniel, un caracol de la playa de Vilanova, dos caracolas erosionadas por el mar del Caribe de la isla de Trinidad, una cajita china y un calcetín de Nuria

 


en casa, a los catorce mas o menos

Una canción que le gustaba...

año 2000, a los 17

Si no sabes donde ir en esta oscuridad sin fin
Algo para poder saltar la cerca y escapar fuera está la inmensidad;
Si no sabes cómo llegar nunca te dejes llevar
siempre en contra dirección palante caminar
Desde arriba las almenas del castillo caen las flechas
Mas allá en los lindes del bosque los sabuesos acechan
hacia la espesura de ramas entretejidas
donde el grande imperio ha puesto sus vigías
Y cuando cruces babilon, camino pedregado,
evita muchos caminos que conducen al - - - -
El umbral de las grandes puertas negras no tienes que cruzar
andando al borde del abismo no puedes tropezar
anchas autopistas iluminadas por luces titilantes
que se encienden y se apagan en un vaivén inconstante

 Vilanova, 2005

 


Con Humberto, en el río Jesus, delante de Puerto Mutis, Panamá

Una canción...

22 años

año 2005, a los 22

 

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Para contactar con nuria

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