...Isla de Barbados...

La inmensa playa de Basheeda en la cara que da al Atlántico de la isla de Barbados, debe de ser uno de los lugares mas bellos del mundo. Los vientos alisios llegan de frente y jamás cesan de soplar. La mar rompe con fuerza y las olas parecen muy peligrosas. Había, delante de la playa una cometa negra muy alta, que nunca  baja a tierra.
La capital de la isla es Bridgetown, una pequeña, encantadora y cosmopolita ciudad. Además hay muchos pueblecitos, montañas, selva y playas. La primera impresión que da el pequeño país de Barbados es que funciona, está todo muy  cuidado, y aunque seguro que tambien deben de pasar sus apuros, en general se ve a la gente muy bien y muy felices y orgullosos de vivir en su preciosa isla.

 


Amanecer en la bahía de Bridgetown

Bridgetown –Barbados- 18-Abril 2001
Son las doce de la noche y como hoy me he pasado tomando cocacola no puedo dormir. Hoy ha sido ¡cómo no! Otro buen día de esta racha de BUENOS DÍAS que me está regalando el cielo a mis 51 años. Sí. Estoy en Barbados y casi aún no puedo creérmelo.
Hace poco estaba viviendo (y trabajando) en Vilanova, y ni se me había pasado por la cabeza esta nueva (y deliciosa) encrucijada que el destino me estaba preparando.
No es que no me gustara mi vida. Es más, ¡me gustaba! Sobre todo desde que hace unos dos años (ya casi 3) empecé a hacer espéleo con el grupo espeleológico de Vilanova (el GET, de la Agrupació Excursionista Talaia). Una gente fantástica, amigos de verdad que me condujeron al mundo subterráneo.
Con ellos aprendí el verdadero esfuerzo, ese que te lleva a donde nunca habías llegado.
Con ellos viví esos momentos en que tras un pequeño error que podía traer la muerte, tienes a tu lado un ángel de la guarda de los mundos subterráneos que te corrige y tu dices: Gracies company! Y sigues adelante, subiendo o bajando con la amistad por agradecimiento, todo corazón, la vida sigue y seguirá pendiendo de una cuerda. Una palabra, una mano que te agarra como una tenaza de acero que no resbala. Recuerdos grabados al rojo vivo que jamás se van a borrar. Y otra vez, ¡por ahora una sola!, por una vez pude yo decirle a una compañera: te estás olvidando de asegurarte (dar la vuelta a la cuerda por el seguro) cuando estaba ya en la boca de un pozo.
La espéleo es dura. Te ayudan y ayudas y esa ayuda es crucial. Subes por la cuerda. No puedes más pero sigues subiendo y llegas arriba y gritas ¡Lliure! Para que suba el compañero que viene detrás de ti.

Cuando llegas otra vez arriba te estiras cuan largo eres sobre la tierra con los brazos abiertos, ves el sol o las estrellas y eres completamente feliz. Y al empezar, cuando llegas a la boca de la cavidad y asegurada te cuelgas por fin de la cuerda, tambié eres feliz; y cuando bajas hondo, hondo, un pozo seguido de 100 metros, te arrastras por una gatera, bajas otro pozo y llegas a una magnífica sala, o a una salita al fondo de un pozo, eres feliz, y cuando caminas kilómetros por las entrañas de la madre tierra y sientes sus latidos, oyes las gotas que caen de las estalactitas y admiras su increíble belleza, eres feliz, y todo cuesta, y te pones muy fuerte, y te bañas en ríos helados sin neopreno, solo con el calor del esfuerzo, eres feliz.

Si, la espéleo me ha dado (y me dará, espero) felicidad y amistad verdadera, y curtimiento y fortaleza del cuerpo y del espíritu. El esfuerzo trae enseguida esa recompensa. El cuerpo es mu agradecido, y si lo ejercitas te regala kilos de bienestar a mansalva (y de paso te quita algún kilillo de grasa).

Sí, yo era feliz, hacía espéleo muchas veces, trabajaba en un curro precioso haciendo una página web (y aprendiendo a hacerla a la vez), iba siempre en bicicleta y disfrutabaa la convivencia con mi hijo Daniel.
¡Y para redondear la cosa, tengo una perra, mi Luna! Que es mi fiel compañera. Su cara inteligente y guapa de pastor alemán me mira con adoración cuando piensa que no la miro. Si la miro, despista y se hace la independiente. Cuando paseo por la noche en Vilanova con mi bicicleta, sé que me sigue por la acera y voy oyendo sus pasos al correr. Se para en los cruces Y no cruza la calle haste que le digo: ¡Pasa Luna! Y tengo además un amigo, navegante y espeleólogo, más que amigo, hermano escogido, compañero de alegrías, penas, aventuras y fatigas desde hace 20 años.
Y mis hermanos de sangre y sus familias, y dos amigas más, y más amigos verdaderos, de esos que aunque pasen años sin vernos, parece que fuera ayer que los has visto.

Pero ahora estoy en la isla de Barbados, anclada en la dulce bahía de Bridgetown en un velero que se mece suavemente.
Al fondo suena la música discoteca. Mi compañero Huub, Humberto en Catalunya, duerme en la proa.
Yo, que estoy instalada en la cabina, hoy no tengo sueño (demasiada cocacola). En verdad no es muy tarde, la 1 y cuarto, pero para la vida que hago ahora, es tardísimo.
Vivimos con el día. Bueno, voy a intentar dormir, por que el barco va bajo de baterías y la linterna la estoy medio aguantando con el cuello. Hace calor y me voy mojando con mi “ducha particular”, o sea, una botella espray rellena de agua.
Afuera hace un poco de viento. Ya me he bañado dos veces esta noche.
CHAO. ¿Hasta luego?

Bridgetown –Barbados- 19-Abril 2001
Hoy nos hemos levantado a las 6 de la mañana, (sin despertador, de buen humor y activos).
Yo estoy haciendo recuento de las latas y víveres. En una pequeña tienda de Georgetown había una placa de madera con estas frases. Las hemos copiado aquí:
Friend Ship
There's a miracle of friend ship. That dwells within the heart, and you don't know. Now is happens or where it gets its start…
But the happens it brings yoy always gives a special ligt.
And you realiste the friend ship is God's most perfect gift.
Barbados
Humberto las ha traducido y son estas: AMISTAD
HAY UN MILAGRO QUE SE LLAMA AMISTAD. SE MUEVE POR EL CORAZÓNY NO SABES COMO OCURRIÓ O DONDE EMPEZÓ PERO PASÓ Y SIEMPRE TE DA UN EMPUJÓN ESPECIAL Y REALIZAS QUE LA AMISTAD ES EL REGALO MÁS PERFECTO QUE DIOS HA DADO.
BARBADOS

Nuria   Abril 2001

 


Las rocas de la impresionante playa de Betsheda



Beetsehda


La selva de Barbados

En las afueras de Bridgetown vimos una caravana-bar con este mural. Al lado se veía como un lugar casi oculto detras de un muro de maderas. Y al lado de la caravana pintada, había una tiendecita de un rastafari alto, majestuoso y muy amable. Vendía cosas muy bonitas, ropa y mucha artesanía de cuero, zapatos y bolsos que hacían allí. Al lado de la tiendecita se abría una pequeña puerta abierta, y mirando se veía una estrecha calle con casitas. Yo le pregunté al señor rastafari si podía pasar y me dijo qu si. Y el Humberto y yo entramos al reino de los rastas. Había muy buen rollo, muchas personas con aire tranquilo, de todas las edades, algunos barecitos con musica reagee, mucha gente en sus casitas asomados a los porchecitos, todos los niños con sus rastas, superbonitos, jugando por allí, un lugar magico con un toque muy celestial.
El barrio tenía muchas casitas de madera muy juntas pero muy bien distribuidas, cada una con su porchecito delante, para tomar el fresco. Las calles eran muy estrechitas (y muy bonitas) y en medio , tenían espacios comunales, había una plaza cubierta con mesas y sillas para mucha gente. Bueno, escribo muchos diminutivos, por que todo el barrio era de construcciones pequeñitas muy cuidadas, todo pintado de colores, con el espacio muy pero que muy bien aprovechado. Nosotros habíamos ido sin máquina de fotos ni pinta de turistas y no les habíamos caido mal. Pero a las 6 de la tarde nos invitaron amablemente a abandonar el lugar y nos dijeron que ningun blanco iba alli nunca, y que era mejor que nos fueramos para no tener problemas en el camino de vuelta con la oscuridad.



Una casita tipica de Barbados

Pacífico Sur



India
Indonesia
Tailandia
Malasia
Entre Indonesia y Malasia
Filipinas

Solomon
Nueva Caledonia
Vanuatu
Fiji
Tonga
   Bar La Paella, isla de Tapana, Tonga
Nuie

POLINESIA, Islas Marquesas:    Fatu-Hiva     Hiva Oa     Ua Pou       Nuku Hiva
     Mas fotos de las islas del Pacífico...
En medio del Pacífico
ECUADOR,  GALÁPAGOSGenovesa       Isabela
        

COSTA RICA :   Isla del Coco
Panamá

   Jicarón  
Cala Naranjo    Bahía de Montijo      Hacia Puerto Mutis por el río    Puerto Mutis
Islas Perlas:   Contadora  Isla Chapera
Pedro Gonzalez     San José
Pacífico
Canal de Panamá

Islas San Blas          Los Roques     Islas Aves    Una tempestad frente a Colombia
Venezuela    Isla Margarita    Copagua

 Trinidad      Isla de Monos 
San Vicente y las Granadinas     San Vicente      Maireau y Tobago Cays
Santa Lucía
  

Barbados
    Plano del Caribe
Caribe

Travesía del Atlántico
Islas de Cabo Verde

Las Palmas   El  incendio
Canal de Midi
 De Holanda a Calafell
fotos del barco

un poco de historia personal
Página principal de El Holandes errante
Página de inicio
Artesana de esta web
Contactar con Humberto